Ruta de libros en San Sebastian

Hace unas semanas hice una escapada de fin de semana para visitar la preciosa ciudad de San Sebastian. Aunque la ciudad es una maravilla, el clima no acompañó y pasamos algo de frio.

Tras pasear por la concha, el puerto y la parte vieja, tocó ir de compras. Cuando visito una ciudad me gusta comprar uno o varios libros allí. Así, cuando veo las estanterías me acuerdo de dónde he comprado cada libro y recuerdo algunos viajes. Pues bien, tras visitar varias librerías pequeñas de ciudad, paramos en el Fnac de Donosti. El edificio es muy bonito, se trata del Nuevo Mercado San Martin. Está en la calle Urbieta, en pleno centro de la ciudad.

El edificio en sí es muy bonito. Era el típico mercado que hay en todas las ciudades. En esta caso lo han reconvertido en un pequeño centro con varias tiendas grandes. Toda una esquina del edificio lo ocupa la tienda Fnac, con varias plantas de altura. La última planta es la mejor, allí está la sección de libros. Me ha gustado que en la misma planta que los libros, y sin ninguna pared que las separe encontramos la cafetería. Así puedes tomar un café tranquilamente mientras ojeas algunos libros. Y la cafetería tiene una bonita cristalera donde se ve la calle peatonal en que está ubicado el edificio.

Y vaya cantidad de libros. No sé si os pasa a vosotros, pero a mi me encanta estar rodeado de libros. Y encima huele a los cafés y croissant que están sirviendo a sólo unos metros de tí. El ambiente es muy agradable.

Además de las secciones de libros de bolsillo, novelas, etc tienen un espacio amplio dedicado al mundo del comic y novelas gráficas. Aunque no soy un gran aficionado a este genero, siempre se agradece ver que hay una amplia oferta de géneros a la venta. Cuanto más diversidad, mejor. Y al fondo a la derecha está la sección dedicada a libros de divulgación y ciencia. Allí encontré varios libros que me interesaban y me llevó un buen rato decidirme. Finalmente compré dos: "El universo cuántico" de Brian Cox y Jeff Forshaw (editorial Debate) y "Orígenes", de Neil deGrasse Tyson y Donald Goldsmith (editorial Paidós).

A Brian Cox le conocí (como muchos) gracias a la mini-serie "Wonders of the Universe". El tema de la física cuántica me llama la atención y desde hace tiempo quería leer algo sobre el tema. Así que cuando ví el libro enseguida me encapriché de él. Y cuando ya me iba a retirar de la librería se cruzó en mi mirada un libro de John Scalzi, un autor que siempre me ha hecho reir (aunque no todos comparten mi opinión). Es una edición de bolsillo del libro "El sueño del androide". Y como era un libro barato, pues me lo llevé también.

Una de las tardes que pasamos en San Sebastián se puso a llover. Ya habíamos pasado bastante rato de una cafetería a otra, así que nos acercamos al centro Koldo Mitxelena. Es un edificio muy bonito con una amplia biblioteca que ocupa varias plantas del edificio. No estoy del todo seguro, pero creo que también es un centro cultural además de biblioteca (habrá que preguntar a alguien de la ciudad). Una de las coas que me gusto es que tienen salas con estanterías y con zonas preparadas para la lectura. Hay sillones para que quien lo desee pueda ir allí un rato a leer. No me estoy refiriendo a las típicas zonas que todas las bibliotecas tienen para los estudiantes. Eso también hay en el Koldo Mitxelena. Pero además tienen estas zonas de lectura.

Había bastante gente que acudía allí a leer. Así que yo también me busqué un sillón relax y pasamos allí buena parte de la tarde leyendo. Me he quedado con ganas de hacer una foto del sitio, para poder ponerla aquí. Son unos sillones individuales de color azul (como la bandera de la ciudad), y son una de las butacas más cómodas que he probado nunca para leer. En lugar de estar acolchados tienen una tela que se adapta muy bien a tu peso. Si encuentro algo parecido en alguna tienda me lo llevo, era un asiento perfecto para leer.

Y la sensación de estar en una sala, con un silencio respetuoso, rodeado de otras personas que están leyendo es muy agradable. Y si levantas la vista encuentras estanterías que llegan hasta el techo repletas de libros.

En resumen, pasamos un bonito fin de semana conociendo la ciudad, y disfrutando de la lectura.