La posibilidad de acceder de modo fácil y barato a casi cualquier clase de documentos digitales está suponiendo un cambio fundamental en el modo con el que nos relacionamos con la información.
La madurez de las tecnologías que nos permiten eso contrasta con la debilidad de la organización de toda esa selva documental desde el punto de vista del usuario y de los proveedores de información. Seguramente estamos entrando en la era de la webeconomía en la que nuevas instituciones y profesionales tienen que dedicarse a organizar y poner orden en esa inmensa multitud de textos, como los bibliotecarios clásicos lo han hecho con los libros impresos. Nadie sabe cómo va a ser ese mundo en las próximas décadas, pero es claro que hay que llevar a debate público las distintas estrategias que se pueden adoptar para conseguir algo parecido a una biblioteca universal en el entorno digital.
Desde que Google inició su programa de digitalización, indexación y recuperación de libros (Google Booksearch) y la Unión Europea reaccionó lanzando la iniciativa de la Biblioteca Digital Europea, se plantea una cuestión de primordial importancia acerca de la conservación y difusión de la HUM, que engloba nuestros libros, archivos, fondos audiovisuales, fotografías, pinacotecas, etc., en la plataforma digital.
Nuestro proyecto de investigación (HUM2005-02105/FISO sobre "Racionalidad axiológica de la práctica tecnocientífica") trata precisamente de responder a preguntas que tienen que ver con la problemática que se nos presenta: ¿debe permitirse que el patrimonio cultural español, que actualmente está conservado físicamente en recintos de ámbito público (Biblioteca Nacional, RTVE, museos, etc.), sea preservado y difundido por entidades privadas en la esfera digital? ¿qué valores han de guiar las decisiones políticas al respecto? ¿han de prevalecer los valores con sesgo práctico o deben reclamarse también los valores de origen teórico, ético y epistémico, para conservar los fondos patrimoniales en repositorios digitales públicos y/o privados? ¿son los mismos valores los que han de guiar la decisión sobre la conservación de los fondos y los referidos a su difusión a través de canales públicos y/o privados?
Recientemente, la Universidad Complutense de Madrid ha anunciado que se suma a la iniciativa de Google Booksearch, siguiendo los pasos de otras universidades de prestigio, como Oxford, Harvard, California, Michigan, Stanford, y la Biblioteca Pública de Nueva York. ¿Qué sucederá con el resto de universidades españolas? ¿y con la Biblioteca Nacional de España? ¿son compatibles Google Booksearch y la Biblioteca Digital Europea? Directores de las bibliotecas de algunas de las universidades españolas más prestigiosas, el director de la biblioteca de la Universidad de Oxford, así como responsables de instituciones culturales, estarán presentes en el Simposio, donde se tocará éste y más temas afines.
Asimismo, desde un punto de vista específico, en el Simposio se hablará de la conservación, almacenamiento, organización, indexación y difusión de documentos y objetos digitales, y también acerca del mejor modo de filtrar y comunicar los contenidos científicos de mayor calidad a través de Internet. Así, los ponentes invitados presentarán varios de sus proyectos (y comentarán otros importantes proyectos que se están llevando a cabo) en curso y anunciarán nuevas iniciativas, tanto en el ámbito de la digitalización del patrimonio cultural (23 y 24 de octubre) como desde la perspectiva del acceso a los repositorios científicos, área conocida como e-science. Es por tanto una oportunidad de intercambiar Buenas Prácticas entre los actuales precursores de este ambicioso proyecto de digitalización que nos concierne a todos.